Volcan Nevado de Colima
Un Amanecer desde la Cima
Vive una experiencia inolvidable ascendiendo hasta la cima del Nevado de Colima, uno de los volcanes más imponentes de México. Entre bosques de pino, senderos de altura y aire frío, cada paso es un reto que culmina con vistas espectaculares desde lo más alto, donde el amanecer se siente más cerca del cielo.
Incluye
🚌 Transporte redondo desde CDMX
🚙 Transporte en vehículos 4×4 para acceso a La Joya
🧭 Guías especializados
⛑ Casco certificado
🔦 Lámpara tipo minero
🚶 Bastones de senderismo
🎟 Entradas y pagos por la actividad
⛺️ Derecho / pago de campamento
🏕 Tienda de campaña
🍫 Snack de marcha (barra energética)
🩺 Botiquín de primeros auxilios
🛡 Seguro de gastos médicos a bordo del transporte
📸 Fotografías digitales del viaje
🍽 incluye 1 comida, 1 cena y 1 desayuno en la montaña.
Abordaje (viernes)
📍 11:00 PM – Perisur
📍 11:20 PM – Metro Viaducto (L2)
📍 11:40 PM – Monumento a la Revolución
📍 00:10 AM – Metro Constituyentes
📍 00:20 AM – Terminal de Autobuses, Toluca
Nevado de Colima
- 4 y 5 de Septiembre 2026
- $4300 – Frecuente (Mínimo 3 salidas de cualquier tipo con Xplorvi)
- $4100 – Repetida (salida repetida)
Volcán Malinche
- 23 y 24 de Mayo 2026
- $1260 – Frecuente (Mínimo 3 salidas de cualquier tipo con Xplorvi)
- $980 – Adicto a la Montaña (Salida repetida con Xplorvi)
El Nevado de Colima, también conocido como Volcán de Nieve, es uno de los colosos más imponentes del occidente de México. Con sus 4,260 metros sobre el nivel del mar, domina el paisaje entre Jalisco y Colima y ha sido, desde tiempos antiguos, un punto de referencia natural, espiritual y cultural para las comunidades que habitan sus faldas. Su silueta blanca en invierno y sus extensos bosques de pino y oyamel lo convierten en una montaña tan poderosa como majestuosa.
El ascenso nocturno al Nevado de Colima es una experiencia que va más allá del reto físico. Caminar bajo las estrellas, en silencio, con el crujir del suelo volcánico y el aire frío marcando el paso, crea una conexión profunda con la montaña. Conforme se gana altura, la oscuridad da paso a los primeros tonos del amanecer, anunciando la recompensa final.
Al alcanzar la cima, el horizonte se abre en todas direcciones: el Volcán de Fuego, el Pacífico a lo lejos y un mar de montañas iluminadas por el sol naciente. Es un momento de contemplación absoluta, donde el esfuerzo se transforma en asombro y la montaña deja una huella que no se borra. Este viaje no solo es la conquista de una cumbre, sino una vivencia que combina respeto por la naturaleza, desafío personal y la magia de ver el día nacer desde lo más alto.



















